Tres minoritarios se quedan con la cadena Petit Palace

La cadena Choice Hotels se le han cerrado por ahora las puertas del mercado hotelero español. El grupo estadounidense firmó en julio un preacuerdo con N+1 por el que el banco de inversión le vendía un 52% del capital de High Tech. Un acuerdo al que se sumaron algunos de los inversores minoritarios y que tenía fecha de vencimiento el 30 de septiembre.

Sin embargo, tres de los inversores minoritarios de la cadena han optado por ejercer su derecho de tanteo preferente y adquirir las participaciones del resto de inversores. De esta forma, este viernes N+1 comunicó la venta de un 26% de la compañía que ostentaba a través de N+1 Dinamia Portfolio II, una operación que descontados los gastos asciende a nueve millones netos, dado que tenía valorada su participación a cero euros.

Junto a esta participación, el banco de inversión tenía a través de varios fondos de private equity otro 26% del capital de High Tech del que también se ha desprendido, según han explicado fuentes conocedoras de la operación.

Entre los tres accionistas minoritarios que pasan a controlar High Tech está Inversiones el Piles, empresa asturiana dueña de un 24,4% de Duro Felguera, y que hasta ahora ostentaba un 10% de la hotelera y ahora tendrá un 54%. Junto a ella están también Edificio Miño, fondo de inversión privado vinculado a uno de los accionistas de Seguros Santa Lucía, que tenía un 6,5% y pasa al 11%, y General Oilex Company, grupo inmobiliario de origen sueco, que incrementa del 5% al 35%.
Los tres inversores, que han abonado unos 40 millones por el 78,5% de la compañía que no controlaban y han asumido toda la deuda, tenían como opciones ejercer el derecho de acompañamiento del resto de inversores en la oferta de Choice o ejercer un derecho preferente de compra como así ha sido.

La operación supone la salida de N+1 del capital de la hotelera, que entró en su accionariado en 2003, y de los ejecutivos fundadores de la compañía, que ostentaban un 26,2% de la misma. Varios de ellos, como Antonio Fernández y Javier Candela, habían manifestado en varias ocasiones su interés por recuperar el control de High Tech por diferencias con la dirección y trataron de buscar apoyo financiero de otros fondos de inversión. Así en el último año, junto a Choice han sonado compradores como Hotusa.

High Tech, a través de la marca Petit Palace, opera 31 hoteles en España, la mayor parte en alquiler y el resto en gestión. La cadena tiene una fuerte presencia en Madrid, donde gestiona 20 establecimientos, así como en Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao y Málaga. Entre todos, suman 1.966 habitaciones.

High Tech se puso en marcha hace 15 años por parte del equipo de Tryp, tras la venta de esta enseña a la familia Escarrer (Meliá). El equipo fundador, al que más tarde se sumaron el resto de accionistas, creó una enseña urbana que se vio penalizada en los años de la crisis por el alto precio de los alquileres y sus elevados costes de financiación. Fuentes del mercado apuntan que los nuevos dueños podrían estar interesados en poner en valor la compañía para revenderla posteriormente.

EL GRUPO REGISTRÓ 23 MILLONES DE BENEFICIO EN 2015

High Tech cerró el ejercicio 2015 con unos ingresos de 51 millones de euros, un 17,4% más que un año antes, que junto a unos menores gastos financieros llevaron a la compañía a contar con un ebitda operativo positivo de 10 millones y registrar un beneficio neto de 23,2 millones de euros, frente a los números rojos de 750.000 euros anotados un año antes, de acuerdo con las cuentas depositadas en el Registro Mercantil, que reflejan que activó unos créditos fiscales de 15 millones y revertió saneamientos por otros 7,6.
Los fondos propios del grupo se mantuvieron en negativo, en concreto los números rojos fueron de 13,36 millones, si bien, menores que los 36,5 de 2014.

La empresa mantuvo durante el pasado año la mejora del negocio iniciada en 2014 y que impulsó una política de incremento del precio medio por habitación, manteniendo unos niveles de ocupación que se situaron en el máximo umbral registrado por la compañía desde sus comienzos, según explica en sus cuentas. Así, el precio medio por habitación disponible (revpar) de Petit Palace se incrementó un 19% durante 2015.

High Tech finalizó 2015 con una deuda de 73 millones de euros, de la que 51,9 corresponde a deudas a largo plazo suscritas con las entidades de crédito. La cadena hotelera ejecutó una reestructuración de su pasivo mediante la firma de un préstamo sindicado que ascendía a finales de 2015 a 75,28 millones de euros. Este tiene como garantía acciones pignoradas equivalentes al 100% de su capital, así como sus filiales High Tech Hotels Euskadi y Hotel Puerta del Sol. La mayor parte de ese préstamo sindicato, 68 millones de euros, tiene vencimiento durante 2018.

Noticia original: http://cincodias.com/cincodias/2016/09/16/empresas/1474050339_821781.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *