Posibilidad, sentido, e implicaciones para el socio minoritario, de que el administrador pase a ser una persona jurídica.

Posibilidad, sentido e implicaciones para el minoritario de que el administrador sea una persona jurídica.

(i) Posibilidad de designación, como administrador de la compañía, de una persona jurídica.

En nuestro Ordenamiento jurídico es posible[1], y cada vez menos infrecuente, el nombramiento de una persona jurídica como administradora de otra sociedad.

Es lógico pensar, a priori, que las funciones de representación o gestión que son conferidas a los administradores de una sociedad no puedan ser ejercitadas por una persona jurídica. Sin embargo, el hecho de la obligatoria designación de una representante de esa persona jurídica administradora hace que tal extremo sea plenamente posible, pues será ese representante a través de quien actué la citada persona jurídica administradora.

La posibilidad de que sean personas jurídicas las administradoras de una sociedad aparece recogida en varios preceptos. El primero de ellos, el artículo 212 bis. 1 de la Ley de Sociedades de Capital, que plasma que: «en caso de ser nombrado administrador una persona jurídica, será necesario que ésta designe a una sola persona natural para el ejercicio permanente de las funciones propias del cargo».

Otro precepto relevante en este sentido es el artículo 143 del Reglamento del Registro Mercantil, el cual dice que «En el caso de administrador persona jurídica, no procederá la inscripción del nombramiento en tanto no conste la identidad de la persona física que aquélla haya designado como representante suyo para el ejercicio de las funciones propias del cargo». De este precepto, con la ayuda de la Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 10 de julio de 2013[2] que lo desarrolla se infiere lo siguiente:

  • En primer lugar, que es la persona jurídica designada administrador, y no la sociedad administrada, quien tiene competencia para nombrar a la persona física o natural que ejercita las funciones propias del cargo. Y más concretamente, la designación compete al órgano de administración de la persona jurídica administradora pues es el encargado de la gestión y representación de la sociedad conforme establecen los artículos 225 y siguientes y 233 y siguientes de la Ley de Sociedades de Capital.
  • En segundo lugar, por exigencias prácticas y operativas, ha de ser una única la persona física designada no siendo válida la designación de varios ni aunque existan administradores solidarios o mancomunados en la administradora. No existe inconveniente alguno a que el propio administrador único se designe a sí mismo como representante persona física, no apreciándose problemas de autocontratación.
  • En último lugar, esa persona física actuará en nombre de la persona jurídica administradora y con carácter permanente para el ejercicio estable de las funciones inherentes al cargo de administrador. La identidad del representante designado deberá inscribirse al mismo tiempo que el nombramiento de la persona jurídica administradora en la hoja de la sociedad administrada y si el designado pertenece al órgano de administración de la persona jurídica administradora, bastará con presentar certificación correspondiente al acuerdo expedida por el órgano de la persona jurídica administradora que sea competente al efecto; mientras que en otro caso, la designación debe figurar en escritura pública de poder.

(ii) Sentido de la designación.

Dejando de lado la falsa creencia de que la responsabilidad del administrador no se extrapola al representante persona física de la persona jurídica administradora, esta práctica societaria puede resultar muy útil en casos en que una sociedad es socia de otras, y por motivo de la representación proporcional, ostenta cargos en diversos Consejos de Administración.

También en los casos de las sociedades en holding, en donde una sociedad es dueña de otras, siendo administradora de todas ellas la sociedad holding. De esta forma queda en la esfera interna de la sociedad administradora determinar quién será su representante en la sociedad administrada, facilitando la actividad de ésta. En una administración tradicional por parte de la “persona física dominante” habría que decidir la “representación real” en cada una de las sociedades del grupo. Mientras tanto, con el sistema de administración por persona jurídica, la persona jurídica “dominante” convocará Junta con mayor facilidad y flexibilidad “en su casa” -sociedad matriz- para ir determinando quien es ese representante “físico”.

(iii) Implicaciones para el minoritario.

Finalmente, respecto a las implicaciones para el socio minoritario de una sociedad cuya administradora sea otra sociedad, será importante controlar la representación de la sociedad que administra, puesto que no se conocerá directamente por las aprobaciones en Junta de la sociedad administrada.

Asimismo, hay que volver a reiterar que la responsabilidad, en virtud del art. 236.5 LSC, será solidaria entre la persona jurídica administradora y el representante -persona física- de la misma. Por tanto, ante un incumplimiento de cualquier índole la responsabilidad podrá ser exigida a ambos solidariamente por parte del socio minoritario.

La normativa española acoge el sistema de responsabilidad solidaria de la persona jurídica representada y del representante, lo cual queda perfectamente plasmado en el artículo 236.5 de la Ley de Sociedades de Capital tras su modificación en 2014: «La persona física designada para el ejercicio permanente de las funciones propias del cargo de administrador persona jurídica deberá reunir los requisitos legales establecidos para los administradores, estará sometida a los mismos deberes y responderá solidariamente con la persona jurídica administrador».

Por tanto, el hecho de designar un administrador persona jurídica no resultará un cortafuegos que impida la responsabilidad de su representante persona física, sino que habrá una responsabilidad solidaria entre ambos.

[1] Con excepción de la Sociedad Limitada Nueva Empresa.

[2] Ver RDGRN de 10 de julio de 2013 aquí: https://www.boe.es/boe/dias/2013/08/08/pdfs/BOE-A-2013-8780.pdf

 

 

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