Importancia de la distinción en sede de Sociedades Limitadas, entre “empresa del grupo” y “empresa asociada” a los efectos de la prestación de ayuda financiera.

Importancia de la distinción en sede de limitadas, entre “empresa del grupo” y “empresa asociada” a los efectos de la prestación de ayuda financiera.

(i) Empresa del grupo.

Existe un grupo cuando una sociedad ostente o pueda ostentar, directa o indirectamente, el control de otra u otras.

En particular, se presumirá que existe control cuando una sociedad, que se calificará como dominante, se encuentre en relación con otra sociedad, que se calificará como dependiente, en alguna de las siguientes situaciones:

  • Posea la mayorí­a de los derechos de voto.
  • Tenga la facultad de nombrar o destituir a la mayorí­a de los miembros del órgano de administración.
  • Pueda disponer, en virtud de acuerdos celebrados con terceros, de la mayoría de los derechos de voto.
  • Haya designado con sus votos a la mayoría de los miembros del órgano de administración, que desempeñen su cargo en el momento en que deban formularse las cuentas consolidadas y durante los dos ejercicios inmediatamente anteriores. En particular, se presumirá esta circunstancia cuando la mayoría de los miembros del órgano de administración de la sociedad dominada sean miembros del órgano de administración o altos directivos de la sociedad dominante o de otra dominada por ésta. Este supuesto no dará lugar a la consolidación si la sociedad cuyos administradores han sido nombrados, esta vinculada a otra en alguno de los casos previstos en los dos primeros guiones.

A los efectos de este apartado, a los derechos de voto de la entidad dominante se añadirán los que posea a través de otras sociedades dependientes o a través de personas que actúen en su propio nombre pero por cuenta de la entidad dominante o de otras dependientes o aquellos de los que disponga concertadamente con cualquier otra persona.

(ii) Empresa asociada.

Por otro lado, se entenderá que una empresa es asociada cuando, sin que se trate de una empresa del grupo, en el sentido señalado anteriormente, la empresa o alguna o algunas de las empresas del grupo en caso de existir éste, incluidas las entidades o personas físicas dominantes, ejerzan sobre tal empresa una influencia significativa por tener una participación en ella que, creando con ésta una vinculación duradera, está destinada a contribuir a su actividad.

En este sentido, se entiende que existe influencia significativa en la gestión de otra empresa, cuando se cumplan los dos requisitos siguientes:

  • La empresa o una o varias empresas del grupo, incluidas las entidades o personas físicas dominantes, participan en la empresa, y
  • Se tenga el poder de intervenir en las decisiones de política financiera y de explotación de la participada, sin llegar a tener el control.

Asimismo, la existencia de influencia significativa se podrá evidenciar a través de cualquiera de las siguientes vías:

  • Representación en el consejo de administración u órgano equivalente de dirección de la empresa participada;
  • Participación en los procesos de fijación de políticas;
  • Transacciones de importancia relativa con la participada;
  • Intercambio de personal directivo; o
  • Suministro de información técnica esencial.

Se presumirá, salvo prueba en contrario, que existe influencia significativa cuando la empresa o una o varias empresas del grupo incluidas las entidades o personas fí­sicas dominantes, posean, al menos, el 20% de los derechos de voto de otra sociedad.

(iii) ¿Qué ocurre en la práctica?

Por el interés que tiene el administrador en que así­ sea, en la práctica se confunden ambas figuras -del grupo y asociadas- como si todo fueran “grupo de empresas”.

Así­, en los grupos de empresas, se presta ayuda financiera (préstamos, garantías, avales, etc.), sin ningún tipo de consentimiento de la Junta General, tanto a las empresas puramente del grupo (vinculadas), como a las llamadas empresas asociadas (igualmente necesariamente vinculadas).

Sin embargo, ello no puede realizarse así­.

Sin duda que el órgano de administración podrá prestar ayuda financiera a las sociedades del grupo sin reunir a la Junta General para su aprobación previa. Así­ lo permite el 162.2 de la Ley de Sociedades de Capital, que expresa:

  1. No será necesario el acuerdo de la junta general para realizar los actos anteriores en favor de otra sociedad perteneciente al mismo grupo.

Sin embargo, no puede prestar dicha ayuda a las empresas asociadas, por no ser empresas puramente del “grupo” sin reunir a la Junta General. Por ello, deberá procederse de acuerdo con el 161.1 de la Ley de Sociedades de Capital y solicitarse la aprobación de la Junta General:

  1. En la sociedad de responsabilidad limitada la junta general, mediante acuerdo concreto para cada caso, podrá anticipar fondos, conceder créditos o préstamos, prestar garantías y facilitar asistencia financiera a sus socios y administradores.

Igualmente, de no aprobarse la citada ayuda financiera por la Junta, se vulnerarí­a el régimen de imperatividad y dispensa, indicando el 230 LSC que En las sociedades de responsabilidad limitada, también deberá otorgarse por la junta general la autorización cuando se refiera a la prestación de cualquier clase de asistencia financiera, incluidas garantías de la sociedad a favor del administrador o cuando se dirija al establecimiento con la sociedad de una relación de servicios u obra.”

Lo anterior, sin perjuicio de las acciones de responsabilidad que procedan por el incumplimiento en el deber de lealtad por el administrador que incumpla las anteriores obligaciones.

 

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